
Las superficies metálicas que han de ser pintadas deben presentar un estado de limpieza que está normalizado por diferentes organismos y que pretende obtener zonas limpias de óxido, suciedad y otros contaminantes.
Esta limpieza junto a una cierta rugosidad son los requisitos necesarios para conseguir que los revestimientos posteriores queden suficiente-mente adheridos.
En este apartado desglosamos estas secciones: