En estructuras con daños de importancia, pero sin
llegar a afectar la capacidad estructural de hormigón
armado, debemos proceder de acuerdo con la
diagnosis y recomendaciones que establezca el
Estudio Técnico, donde se determinará la profundidad
de intervención para las operaciones de picado hasta
descubrir las armaduras, procediendo a su saneado
y pasivado, la posterior reparación mediante técnicas
de regeneración o reposición con aporte de morteros
especiales, nos permite restaurar los volúmenes
perdidos y completando el sistema con protecciones
de carácter preventivo, con tratamientos
de anticarbonatación. |
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