
En la construcción de puentes y viaductos, donde el peso de la capa de rodadura tradicional pueda suponer una dificultad añadida al proyecto.
Se ha encontrado a través de morteros de resinas especiales una forma de impermeabilizar y de crear una capa final de rodadura con el menor espesor posible, en torno a 10 mm., en sustitución de las tradicionales capas asfálticas de alto espesor.
Estos procedimientos se están empleando con éxito, tanto en tableros metálicos como de hormigón, por el excelente comportamiento de estos morteros de base epoxi-brea al tráfico rodado.
Normalmente su uso está siendo requerido para tableros y rampas de garaje, con la adición de áridos de gran dureza